Los valores familiares están siendo invocados ultimamente por diversos actores de la sociedad venezolana. Específicamente por maestros y profesores, dada la proliferación de la pornografía infantil y el abandono (desde todo punto de vista) de la familia.
Creemos firmemente que tales valores hay que rescatarlos y hacerlos valer desde nuestros hogares para reforzar y sacar adelante a nuestros sucesores, de tal forma que la sociedad de relevo esté enmarcada en una fuerte corteza de valores familiares que permitan disminuir, entre otras cosas, los desvíos de conductas. Quizás una de las formas de ayudar en tal tarea puede consistir en la realización de los reencuentros familiares. ¿Porqué?...por representar una oportunidad para recordar (o conocer) nuestras raíces, compartir, intercambiar, expresar los aciertos y desaciertos en la familia... todo ello, con la única finalidad de que esas actitudes y comportamientos le den una dirección, sentido, mérito y profundidad a nuestra existencia, para hacer de nosotros mejores seres humanos. Los valores no han pasado de moda, hay que cultivarlos!.
Creemos firmemente que tales valores hay que rescatarlos y hacerlos valer desde nuestros hogares para reforzar y sacar adelante a nuestros sucesores, de tal forma que la sociedad de relevo esté enmarcada en una fuerte corteza de valores familiares que permitan disminuir, entre otras cosas, los desvíos de conductas. Quizás una de las formas de ayudar en tal tarea puede consistir en la realización de los reencuentros familiares. ¿Porqué?...por representar una oportunidad para recordar (o conocer) nuestras raíces, compartir, intercambiar, expresar los aciertos y desaciertos en la familia... todo ello, con la única finalidad de que esas actitudes y comportamientos le den una dirección, sentido, mérito y profundidad a nuestra existencia, para hacer de nosotros mejores seres humanos. Los valores no han pasado de moda, hay que cultivarlos!.
Un vivo ejemplo de ello, fue la reciente participación que tuve en la reunión celebrada por la familia Hernández-Arrieta, en una hacienda cafetalera venezolana ubicada en Campo Elias, estado Trujillo, con motivo del Primer Reencuentro Familiar. Dicha hacienda, data de los años 1900 y en ella se levantó una familia andina de ocho hermanos que con el pasar del tiempo y las leyes naturales de la vida se ha venido multiplicando y cuenta hoy día con más de 170 integrantes. Pues sí, se trata de la familia Hernández-Arrieta, de cuya descendencia nació Doña Tere, apodo mediante el cual me refería a quien en vida fuera mi Suegra. En esta reunión se compartieron experiencias que me atrevo a catalogar "con calidad de exportación" y ello porque actualmente estamos sumergidos en una sociedad llena de antivalores. Es así como surgió en mí la idea de dar a conocer al mundo exterior la experiencia vivida en esa hacienda y manifestar con toda propiedad que sí vale la pena cultivar y practicar los valores familiares. La reunión duró dos días y contó con la presencia de aproximadamente 70 de sus integrantes. El autor intelectual de dicho encuentro (Conocido como Tio Luis) se mostró como el mejor de todos los anfitriones que haya podido conocer y es oportuno recordar las hermosas palabras de bienvenida que en esa oportunidad expresó. Hubo una presentación de cada uno de los asistentes, incluidos los más pequeñitos. Todos vestimos una misma franela que mediante una fotografía se recordaba a los fundadores de ese grupo familiar. Hicimos oraciones y rosario en familia, comimos juntos, se conocieron las nuevas generaciones de primos, se cantó y tocó al mejor estilo llanero sin dejar de mencionar los "vallenatos" a cargo del grupo familiar que venía del estado Zulia. El ánimo se mantuvo a pesar de la intensa lluvia nocturna. La degustación de los mejores dulces típicos (conserva, majarete..) estuvo fenomenal, o como tal vez lo diría mi cuñado Dario: "fenémeno"; y los bailes..., que espectacular!! los adultos bailando al mejor estilo regeton y los niños bailando las canciones llaneras. Un sin fin de emociones y experiencias que no llevan sino a pensar en la forma de celebrar el Segundo encuentro de esta familia. La mas sincera felicitación a este grupo familiar!!!
De allí que las mejores oportunidades para cultivar la integridad, se nos presentan en nuestro hogar y en nuestro entorno social, ya que a diario somos puestos a prueba, a través de muchas situaciones que enfrentamos en la convivencia y las relaciones con nuestros seres queridos. Para vivir en paz y en armonía debemos empezar por construir las bases sólidas a fuerza de valores. Con nuestro ejemplo, podemos motivar a otros a salir de la mediocridad y la inconciencia. BIENVENIDOS LOS REENCUENTROS FAMILIARES....RUMBO AL REENCUENTRO DE LOS AZUAJECES DIC-2007.
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